lunes, 4 de junio de 2012

Cuentos con personajes prototipos : ogros, participes y princesas


Un título por aula, un ejemplar para cada niño

    
 Cuento con ogro y princesa” de Picardo Marino. Ilustraciones de Aura Cantón. Buenos Aires, Ediciones Coligue, 1987. Colección El Pajarito Remendado. Cedido al Ministerio de Educación de la Nación, Plan Nacional de Lectura, Escuelas del Bicentenario (2005)

Destinatarios: 2do. Grado
Frecuencia de trabajo mínima: dos veces por semana                
Duración aproximada: entre dos y tres semanas.                           
Modalidad organizativa: Secuencia
Momentos de lectura: en clase, en  biblioteca, domiciliaria.


Presentación


La siguiente propuesta tiene la intención de continuar incorporando a los niños y niñas al mundo de la ficción, adentrándose en el seguimiento de personajes prototípicos de los cuentos como  son: los ogros, los príncipes y  las princesas.
En las aulas de segundo grado se encuentran desarrollando el proyecto didáctico: “Ogros, príncipes y princesas. Primera parte: cuentos clásicos”[1] que recorre un itinerario de situaciones de lectura y escritura de cuentos tradicionales. 
En esta ocasión, presentamos una propuesta de enseñanza, que se articula con la anterior, pero con  la posibilidad de contar con un ejemplar por niño de la obra contemporánea “Cuento con ogro y princesa” del autor argentino Ricardo Mariño para continuar profundizando en las particularidades de dichos personajes.
Es importante señalar que los niños pueden reconocer los “guiños” y “transgresiones” en esta y otras obras contemporáneas cuando han escuchado leer y comentado sobre los personajes en obras tradicionales, con estructuras “más previsibles” como se  ofrecen en las mismas.

Un recorrido posible…

§  Lectura por parte del/los maestro/s y apertura de espacios de intercambio entre lectores de una obra contemporánea.

§  Lectura por sí mismo siguiendo la lectura del maestro con un ejemplar a la vista.

§  Escritura a partir de las lecturas realizadas. Escritura de textos intermedios privilegiando los “textos extensos” con sucesivas revisiones. 

Además de las opciones mencionadas, podría sumarse la lectura por parte del maestro o del bibliotecario de otras obras contemporáneas en torno a los personajes ogros, príncipes, princesas.[2]



1.- Lectura por parte del/los maestro/s y apertura de espacio de intercambio colectivo.


Se presentan en este apartado algunas condiciones didácticas e intervenciones del docente que pueden resultar interesantes durante las sesiones de lectura por parte de los maestros.

Antes de leer los maestros podrían contextualizar la obra poniendo en relación con otros cuentos leídos:

- Los maestros presentan la obra anticipando algunos detalles (con énfasis en relación a los personajes), del autor (se podría leer la síntesis biográfica que se encuentra al final del libro), de la colección, editorial, etc. Por ejemplo,
“hoy les voy a leer un cuento que tiene un ogro, una princesa y un príncipe. ¿Serán iguales a los que nosotros conocemos?  Les cuento una cosa más: este libro no me lo leían a mí de chiquita, este no es un cuento clásico. El autor que se llama Ricardo Mariño, escribió un montón de otros cuentos para niños. Este cuento pertenece a la colección Pajarito remendado.

- Los maestros ayudan a recordar otras obras leídas (con ogros, príncipes y princesas, según el o los personajes prototípicos que se decida considerar).
Vamos a leer un cuento, presten atención cuando leo porque presenta personajes que les van a hacer recordar otros cuentos que leímos en clases anteriores ” o  “El libro se llama “Cuento con ogro y princesa”, antes de comenzar a leérselos, les pido que recordemos otros que ya leímos.

- Como ya conocen otros cuentos clásicos (quizás, algunos contemporáneos) con “ogros, príncipes y princesas”, el maestro podría recordar otros títulos leídos.
Leímos varios cuentos sobre ogros, príncipes, princesas, ¿se acuerdan?, los tenemos anotados en la agenda de lectura… (del aula, fichas de recorrido lector de los niños, etc.).

Durante la lectura los maestros podrían:
- Leer el cuento completo sin saltear párrafos ni sustituir palabras.
- Variar el tono de voz para marcar los cambios de personajes, sus estados de ánimo, los diferentes climas de la historia.
- Procurar transmitir con la lectura el efecto que el cuento le produce al lector: miedo, sorpresa, tranquilidad, emoción…
- Prestar atención al interés y otras reacciones de los niños durante la lectura.
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         Después de leer los maestros podrían:

-          Considerar las particularidades del texto abordado ya que subvierte las características centrales de los personajes frecuentemente abordados en los cuentos tradicionales.[3]

-          Iniciar el intercambio partiendo de una contribución de un niño, si la hubiese, en la medida que suponga un desafío para todos. O bien, comenzar desde las emociones, efectos, impactos que ha causado la historia, algún pasaje, diálogo o personaje en particular. En todos los casos, se trata de una impresión global sobre lo leído: 
 “¿Qué les pareció?” ¿Este ogro es bien distintivo al del Gato con botas?¿al de Jaca y las habichuelas mágicas?, etc. ¿En qué lo advierten?. Les leo esta parte donde a mi me parece que son distintos y me paran donde lo advierten.

-          O con  una  pregunta  abierta  que  permita  al  docente observar por dónde “entran”  los niños al texto, como por ejemplo:
¿Qué graciosa la pelea que protagonizaron el ogro y el príncipe? ¿Lo leemos de vuelta?

-          Comunicar el propio impacto o apreciación de los maestros:
Me generó suspenso la parte en que el Príncipe cae al pozo. ¿Cómo dice el texto? ¿Busco  esa parte y se las releo?
Me dio miedo la parte en que el Ogro dice que la va a meter en la fuente. ¿Lo busco en el libro y lo leemos otra vez?
Qué sorpresa  la parte en que la princesa salvó al príncipe ¿Qué  les parece si se las vuelvo a leer? 
-          Sostener y profundizar el intercambio volviendo al texto y discutiendo sobre lo leído con todo el grupo. Por ejemplo, releemos pasajes que aluden al género: “Fue así: yo estaba escribiendo un cuento sobre una princesa. Las princesas, ya se sabe, son lindas tienen hermosos vestidos y en general son un poco tontas. La Princesa de mi cuento había sido raptada por un espantoso Ogro”.

-          Interrogar sobre la enunciación, por ejemplo, quién está hablando cuando dice:
-Hola, ¿hablo con el señor Atilio Rubinatto?
-Sí, señor con el mismo
O cuando Concubinato dice:
-“…De príncipe o nada. Y al final, después que la salvo me caso con ella.”, “Y llego en un caballo blanco y tengo una gran capa dorada”.
 “Pero no se me ocurría cómo salvarla. El cuento estaba estancado en ese punto: el Ogro dele y dele cortar leña y la Princesa, pobrecita, temblando de miedo. Me puse nervioso…”

-          Para hacer evidente la transgresión a la estructura canónica o a los elementos que  los alumnos ya conocen por haber leído los clásicos.
Y… Puede hacer de vendedor de manteles. Ahí está. Listo.
Usted hace de vendedor de manteles. Llega hasta la casa del Ogro. Llama a la puerta. (…)
“Pero cuando llegó, la Princesa ya no estaba. La había desatado el caballo blanco del Príncipe.
                                 La  Princesa subió al caballo y juntos fueron a sacar al Príncipe Atildo del pozo.”

 - Apelar a lo que  saben por haber leído varios cuentos clásicos, para interpretar el pedido que le hace el  escritor a Atildo Concubinato:
 - “Lo que yo necesito es que usted participe en el cuento
-  ¿Qué cuento?
-   En el que estoy escribiendo. Quiero que usted haga de héroe que salva a la Princesa.”

El maestro ayuda a establecer relaciones que no están explícitas en el texto, descubrir nuevos sentidos o nuevas formas de decir; - …etc.
Por ejemplo: Se podría hacer explícita con los niños la alusión al poema de Rubín Carío.
-           “¿Está triste?
-          ¿Qué tendrá la princesa?”


Leer por sí mismo[4]


Escuchar leer y comentar la obra leída posibilita alternar situaciones de lectura y progresivamente delegar la responsabilidad lectora en los niños. En algunas ocasiones, siguen en su texto la lectura del docente, en otras –dependiendo del conocimiento del cuento, de la cantidad de veces que lo hayan escuchado leer- , se promoverá que los niños lean por sí mismos el texto completo o algunas partes.
Se proponen a continuación algunas intervenciones posibles suponiendo que muchas de ellas  provocarán,  sin  duda,  la  necesidad  de  remitirse  nuevamente  al  texto.

Es necesario:  
  • Dar un tiempo para hojearlo. 
  • Retomar  la  pregunta  realizada  anteriormente: por ejemplo ¿dónde dice como se llamaba el personaje que trabaja en los  cuentos? y  solicitar  a  los  niños  que  localicen  dónde  les  parece  que  eso sucede. Buscar pistas en el texto que avalen esta interpretación. Para ello es necesario que el maestro circunscriba el/los pasajes señalando en qué página hallarlo.
Por ejemplo en la página 2 aparece el nombre del “personaje de cuentos”, ¿se acuerdan como se llamaba? ¿ lo buscamos?:
“Se me ocurrió buscar en la guía telefónica. Descarté llamar a la policía (en las películas y en los cuentos, la policía siempre llega tarde); tampoco quise llamar a un detective (no soporto que fumen en pipa en mis cuentos). Por fin encontré algo que me podía servir:
Concubinato, Atildo, personaje de cuentos. TE  363-9569”

  • En  la página  4 aparecen  en  la  ilustración:
Los maestros dan tiempo para que cada uno con su ejemplar busque dónde se desarrolla el dialogo. Los niños pueden leer ese fragmento a dos voces.

  • Se podría elegir  alguno  de  los  párrafos  que  enumeran  las  acciones  y  proponer  su  lectura  a  partir  de  intervenciones   del   docente   que   propicien   los   ajustes   necesarios. Transcribir en el pizarrón para facilitar el análisis. Por ejemplo: “Usted hace de vendedor de manteles. Llega hasta la casa del Ogro. Llama a la puerta. Cuando el Ogro abre, usted le da un par de sopapos. Después desata a la princesa y escapan…”

  • Buscar  en  el  texto  dónde  se  incorporan  un  nuevo  personaje.  Por ejemplo: dónde  se  dice: -Eh ¿Hay alguien en la casa?
Aquí  la  información brindada por las ilustraciones dará pistas para localizarlos e informará sobre el orden de  aparición  de  los  personajes.  Además  están  en  una  línea  y  comienzan con guión de diálogo. 


Se espera que los niños[5]:
·         Sigan la lectura del maestro con el texto a la vista casi sin perderse y se atrevan a leer algún fragmento muy significativo
·         Localicen y relean escenas relevantes del relato, la caracterización de los personajes y de los escenarios…
·         Luego de localizarlas y ensayar (con Ud.), relean para sus compañeros escenas relevantes del relato, caracterización de los personajes y de los escenarios
·         Le pidan al docente que les lea una parte de un texto de manera cada vez más específica.
·         Se animen a leer textos desconocidos por sí mismo anticipando significados y atribuyendo sentido a partir de los textos que ya conocen




Escribir por sí mismo a partir de las lecturas realizadas


Escribir en el contexto de lecturas realizadas ofrece mejores oportunidades para producir escrituras tomando de lo leído frases, modos de decir, anticipar lo que se va a escribir respetando ese mundo creado característico del género.

Algunas situaciones de escritura posibles[6]:

  • Copiar a la vista de los niños: título para listas de cuentos, nombres de los personajes y formas de referirse a ellos, maneras de decir del cuento, formas de inicio y de cierre para comparar con las fórmulas canónicas, frases, características tal como están enunciadas en el cuento para tenerlas a disposición y poder utilizarlas a la hora de escribir con diversos propósitos.

  • Agregar los datos de esta obra al cuadro comparativo que realizaron a partir de las obras ya leídas.

  • Reescribir episodios significativos de la historia leída, a través del maestro o por sí mismos (en parejas o pequeños grupos), para alguien que no conoce la historia o para incluirlo en la enciclopedia de Príncipes que se está preparando.    

  • Reescribir un episodio de la historia,  por ejemplo:

-          “Escriban la parte en que se comunica con Atilio Rubinatto, personaje de cuentos. Se propone una escritura en pareja donde un niño escribe y otro dicta.    
-          “Escribí para un amigo que no conoce el cuento cómo salva la Princesa al Príncipe; o la pelea entre el Príncipe y el Ogro. Podés empezar de esta manera: “La princesa se acerca al pozo y allí encuentra al príncipe… (los docentes enuncian modos posibles de inicio).
-          “Contale a un amigo que no conoce el cuento como termina. Podés empezar así: Se casaron y fueron felices…”
-¿Qué diferencias advertís entre el ogro de Pulgarcito el gato con botas o el de Jack y las habichuelas mágicas y este? Anótalas.
-Qué tienen en común?
-¿Hay diferencias en cómo es rescatada La Bella durmiente del bisque o Blancanieves y la princesa de este cuento? ¿En qué lo advertís? Contalo por escrito.

Se espera que todas las situaciones se puedan realizar con el ejemplar en manos de los niños, se propone a los niños: Podés volver a mirar en el cuento, fijate en el libro, podés volver a consultar el libro si necesitás, podés mirar los afiches que están en el salón, etc.

  • Revisar las escrituras producidas por sí mismos.
A partir de las escrituras realizadas los maestros pueden proponer varias situaciones de revisión.  Por ejemplo, revisiones volviendo al texto para expandir algunas ideas.
Una pareja de niños realiza la siguiente producción: “El ogro se quería comer a la princesa”.
Los maestros sugieren volver a las páginas 1 y 2 para ampliar esa idea.

Reflexión sobre el lenguaje
En la medida que los niños participan de variadas situaciones de escritura se pueden focalizar sobre algunas situaciones que serán objeto de reflexión. Por ejemplo:

  • Cuando los niños escriben las listas de cuentos leídos y sus autores, se podría repararen “los nombres de los personajes,  “los nombres de los lugares donde ocurre la historia”, etc. Advertir la presencia de las mayúsculas en los nombres propios.

  • Es importante elaborar listas de palabras y frases seguras que formarán parte del ambiente alfabetizado y que sirven de referencia cuando los alumnos tienen que escribir y pueden presentar dificultad desde la ortografía. Si bien estas listas también se confeccionan en 1°, la progresión está dada en que son objeto de análisis con los chicos para buscar regularidades sin tener que llegar a la enunciación de una regla de manera convencional (la elección de palabras no es azarosa y los criterios de selección de las mismas tendrán que ver con las propuestas que el docente haya diseñado en el desarrollo del proyecto, además de pertenecer al vocabulario utilizado en los cuentos que los niños vayan trabajando: por ejemplo, príncipe, ogro, valiente, vendedor, ventana, verdad, horno, silla, caballo, etc.).

  • Reflexionar con los niños sobre  algunas palabras de uso frecuente en el marco del contexto trabajado y su paradigma lexical: qué es lo que se conserva y qué cambia en cada caso. Pueden listarse como palabras “para recordar cómo se escriben” y tenerlas a disposición (en cartelera y cuadernos) a la hora de escribir. En este sentido el ambiente alfabetizador en 2º “da una vuelta de tuerca” en relación al de 1º. En 1º  los niños buscan pistas seguras para usar alguna parte de ellas para producir otra escritura. En 2º  se recurre al ambiente para mirar cómo se escribe. Es decir  atender a lo ortográfico.
o   Se puede comentar que en español que  las terminaciones /i/ en general  van con “y” como soy, hoy, muy, etc. No son frecuentes en nuestra lengua.
o   Si príncipe se escribe así, cómo se escribirá principado, principito.
o   Si princesa se escribe así, cómo se escribirá princesita.

Un niño de segundo grado de otra escuela escribió de este modo el final del cuento. Cometió algunos errores ayudalo a corregirlos. Están subrayadas.¿ Cómo deberían estar escritas?:

atilio rubinatto y la pinsesa se casaron y fueron felizes.  




Se espera que los niños[7]:
·         Agenden por sí mismos los títulos de cuentos que se han leído o se van a leer.
·         Reencontrarse con cuentos conocidos y leer y escribir los títulos con relativa convencionalidad
·         Pensar con ayuda del maestro otras maneras de “nombrar al mismo” personaje/ sustituciones léxicas
·         Revisar con ayuda del maestro las marcas del paso del tiempo al escribir o re-escribir un cuento (después, al otro día…)
·         Al haberse ampliado el repertorio de palabras de uso frecuente, muestran mayor cantidad de palabras escritas convencionalmente
·         Empiezan a considerar la separación entre palabras en la primera escritura y a pedido del maestro
·         Cuando disponen de palabras seguras, en ellas empiezan a  “fijar” la ortografía
·         Después de trabajarlo en el aula, empiezan a tener en cuenta el uso de “que/qui ; gue-gui;
·         Poco a poco, se dan cuenta a pedido del maestro del uso de mp-mb otras  restricciones básicas del sistema.
·         Cuando se trabajan en el aula, pueden corregir algunas palabras si el maestro les muestra o propone palabras emparentadas.






[1]               Talleres mes de agosto, proyecto Maestro+Maestro.
[2]               En el anexo de Cuentos de ogros, príncipes y princesas se ofrecen varios títulos posibles.
[4]               Algunas de las intervenciones que se realizan en el intercambio entre lectores (después de la lectura por parte de los maestros) pueden ser retomadas en las situaciones en que los niños leen por sí mismos con el ejemplar a la vista.
[5]               Extraído de: Encuentro realizado el 31 de agosto de 2011 con maestro de 2do grado. Proyecto Maestro+Maestro, Prof. Mirta Torres. 
[6]               Algunas de las situaciones mencionadas fueron ofrecidas en la secuencia: Ogros, príncipes y princesas. Primera parte.
[7]               Extraído de: Encuentro realizado el 31 de agosto de 2011 con maestro de 2do grado. Proyecto Maestro+Maestro, Prof. Mirta Torres

1 comentario:

  1. muy buen proyecto pero quiera saber si tenes algún listado de libros relacionado con la secuencia
    saludos

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